miércoles, 3 de mayo de 2017

El matrimonio y el divorcio

El matrimonio y el divorcio en las escrituras. (Basado en mi estudio de la parashat Ki-tetze: Cuando salgas. Actualizado: Abril 2017)

Introducción.

En esta oportunidad, luego de expresarles el pensamiento del verdadero amor plasmado en las Escrituras, en medio de tantos temas interesantes que se encuentran en el antiguo testamento, el Eterno por mucho tiempo, inquieto mi corazón para analizar a cabalidad el enfoque bíblico de este tema, el cual se  podría llamar “tabú” en las congregaciones. Esto se debe a que es muy poco estudiado, controversial para algunos, y casi siempre que es tocado se basan en una visión parcializada por estar o no a favor del mismo (y a veces dicha visión está condicionada por la experiencia); pero en las escrituras, podemos ver  la importancia  que nuestro Señor Jesús le dio, al enseñárselo  a sus discípulos de una manera clara.
 
Es necesario antes de desarrollar el punto del divorcio, hablar acerca de algunos principios basados en la Torah (instrucciones del Eterno).

 "No cometerás adulterio", es un mandamiento bíblico que prohíbe cualquier tipo de relación con la esposa de otro hombre y viceversa. Tanto la mujer como el hombre que cometen esa ofensa, son igualmente culpables. Esta violación se cuenta entre los pecados más graves. El pecado no es tanto contra el esposo(a) de la mujer (hombre) infiel, sino contra Dios mismo, cuyos preceptos y leyes han sido violados. Aún cuando no se trate de adulterio, la Torá prohíbe la promiscuidad sexual y la condena como znut (prostitución-fornicación), ya que fue esa la clase de conducta inmoral común entre aquellas naciones en cuyo seno vivieron los israelitas y cuyas prácticas les fueron prohibidas. Contra ésta y las demás formas de perversión sexual, la Torah amonesta con severidad: En ninguna de estas cosas os haréis impuros, pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo expulso de delante de vosotros, y también la tierra fue contaminada. Pero yo visité su maldad, y la tierra vomitó a sus habitantes. Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que habita entre vosotros (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada), no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes que vosotros. Cualquiera que haga alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hagan, serán eliminadas (karet) de su pueblo. Guardad, pues, mi ordenanza, y no sigáis ninguna de estas costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, para que no os contaminéis en ellas. Yo, El Señor vuestro Dios".

Por otra parte, expondré el versículo de Deuteronomio 24:1 Cuando alguien toma una mujer y se casa con ella, si no le agrada por haber hallado en ella alguna cosa indecente (reprochable1), le escribirá carta de divorcio, se la entregará en la mano y la despedirá de su casa”, ahora bien tomando en cuenta el contenido profético y mesiánico de lo dicho por  Isaías 42:21 “Hashem se complació por causa de su justicia en hacer la ley grande y gloriosa”, puedo afirmar que esta instrucción anterior de Deuteronomio 24, fue magnificada con la venida de el Señor Jesús; quien vino a Magnificar la Torah y además, es el profeta a quien Moisés mismo dijo a el oiréis.

Haciendo conexión con el nuevo testamento, en una ocasión los fariseos se le acercaron a Jesús y disputaron acerca de este pasaje, Deuteronomio 24:1; este episodio se encuentra registrado en Mateo 19:1-12 el cual les expondré a continuación:

Aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, se alejó de Galilea y fue a las regiones de Judea, al otro lado del Jordán. Lo siguieron grandes multitudes, y los sanó allí. Entonces se le acercaron los fariseos, tentándolo y diciéndole: -- ¿Está permitido al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? Él, respondiendo, les dijo: -- ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, "hombre y mujer los hizo", y dijo: "Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne"? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios unció al mismo yugo no lo separe el hombre. Mat 19:1-6.

En este momento me detengo para hablar acerca de un detalle lingüístico que se observa en el versículo, que lo registra la textual y el texto griego “lo que Dios unció al mismo yugo no lo separe el hombre”. Nos podemos preguntar ¿bajo qué yugo une Dios a la pareja una vez casada? Leamos el Midrash (explicación)  del apóstol Pablo en Romanos donde utiliza la  analogía del matrimonio.  Romanos 7:1-3 “¿Acaso ignoráis, hermanos (hablo con los que conocen Torah), que la Torah (ley) se enseñorea del hombre entre tanto que este vive? Porque la mujer casada está sujeta (atada) por la Torah al marido mientras este vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley que la unía a su marido. Así que, si en vida del marido se une a otro hombre, será llamada adúltera; pero si su marido muere, es libre de esa ley, de tal manera que si se une a otro marido, no será adúltera.” Aunado a esto vayamos al pasaje de 1era Corintios 9:21: a los que están sin Torah, como sin Torah (aunque no estoy sin la Torah de Dios, sino bajo (íntimamente ligado) la Torah del Mesías) para ganar a los que están sin Torah. Amados hermanos queda en evidencia cual es el Yugo entre marido y mujer que hablaba Jesús Rabenu (nuestro grande maestro); la mujer está atada por la Torah del Mesías al marido, mientras este vive, pero si este muere puede casarse con quien quiera (siempre y cuando sea en el Señor 1 Corintios 7:39-40) y de este modo no será adúltera.

Luego de dar la respuesta a la pregunta planteada, continúo con la disputa acerca del tema del divorcio en Mateo 19:6-12 “Le dijeron: -- ¿Por qué, pues, mandó Moisés darle carta de divorcio y repudiarla? Él les dijo: -- Por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera. Le dijeron sus discípulos: -- Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él les dijo: -- No todos son capaces de cumplir este precepto, sino aquellos a quienes es dado. Hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.”

Existen estudios que se basan en las interpretaciones del talmud. En el tiempo del segundo templo había dos interpretaciones principales de la palabra “reprochable1” (Devarim 24:1), en hebreo “ervat” que significa “desnudez”, “desgracia”, “defecto”, “indecencia”, “inmundicia”, “confusión”, “descubierto”, “vergüenza”, “impureza”, “promiscuidad”. Ahora entendamos por que los fariseos le preguntan a Rabí Jesús: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?”, esto es debido a que dependiendo de la interpretación que le dieran a “ervat davar”, por su pluralidad de significados, se daba a conocer cuál era la causa, y si es que esta existiere. Como dije, había dos interpretaciones principales para el tiempo del segundo templo.

Por un lado tenemos la interpretación de la casa de Hillel que dice que se puede despedir a una mujer por cualquier cosa que cause molestia en el esposo, incluso si ella fracasa en la cocina. La casa de Shamai era más estricta, sólo permitía divorcio cuando había un comportamiento sexual indecente o desviación sexual en la mujer. Según este ultimo dice que “ervat davar” no se refiere fornicación (znut) anterior al matrimonio o al adulterio (naaf) durante el desposorio o el matrimonio, sino a una desviación sexual de la mujer muy desagradable para el esposo, de la misma manera que los excrementos puestos en el suelo, dentro o cerca del campamento de guerra santo, causarían disgusto a la Presencia divina. Inclusive existe otra posición de Akiva que dice que si se consigue una mujer más bonita que su esposa podía despedirla y casarse con aquella mujer de bello aspecto.

Razonemos ahora la respuesta del mesías en Mateo 19:9: Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación (znut), y se casa con otra, adultera. Tengamos algo claro, la respuesta que da Rabí Yeshua (Jesús el grande-maestro) no es dando apoyo a ninguna de las causas expuestas por Shamai ni Hillel, mucho menos la posición de Akiva. ¿Por qué afirmo esto con seguridad? Recordemos el episodio de la samaritana donde declara: que el mesías venia a aclarar todas las cosas y además  Jesús dice: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. Jn 7:16 y también: Entonces entendieron que no les había dicho que se guardaran de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos Mt 16:12. En este orden de ideas es impensable e inaudito que Jesús estuviera apoyando alguna de las posiciones de los “sabios judios”, sino dándole la correcta interpretación (magnificando) a  la Torah.

Otros  estudios se enfocan en dar explicación a la frase de Mateo 19:9 “a no ser por causa de fornicación” (la cual en breve le daré una solución) pero todos esos estudios concuerdan en que esta frase es la única condicionante para “volver a casarse” y no adulterar. Estos, afirman que solo se puede divorciar o separarse por causa de infidelidad o adulterio, lo cual se descarta a nivel peshat (“literal”), tanto del griego como del hebreo en Mateo de Dutillet, ya que la palabra utilizada en este texto en hebreo es “znut” y no “naaf” y en griego “porneia” y no “mochieia”.

Observemos: La palabra “znah” raíz de “znut”  aparece 20 veces en la Torah (los 5 primeros libros de la Biblia) de las 93 que aparece en toda la tanak (antiguo testamento) y en todos los casos se refiere a fornicación y prostitución. Dejando claro que es el Mesías mismo es el que declara “salvo por causa de znut”.

Haciendo un collar (rastrear la palabra) con la palabra “znah” para darle luz a este asunto, me consigo con una cita bíblica donde están contenidos algunos casos de “znut” , leamos Deuteronomio 22:13-22 “Cuando alguien tome mujer y la desprecie después de haberse llegado a ella, le atribuya faltas que den que hablar, y diga: "A esta mujer tomé y, al llegarme a ella, no la hallé virgen", entonces el padre y la madre de la joven tomarán las señales de su virginidad y las llevarán a los ancianos, a la puerta de la ciudad. El padre de la joven dirá a los ancianos: "Yo di mi hija a este hombre por mujer, y él la menosprecia; ahora le atribuye faltas que dan que hablar, diciendo: 'No he hallado virgen a tu hija'. Pero ved aquí las señales de la virginidad de mi hija". Y extenderán la vestidura delante de los ancianos de la ciudad. Entonces los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y lo castigarán, multándolo con cien piezas de plata, las cuales darán al padre de la joven, por cuanto esparció mala fama sobre una virgen de Israel. Ella seguirá siendo su mujer, y él no podrá despedirla en toda su vida. "Pero si resulta ser verdad que no se halló virginidad en la joven, entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la apedrearán los hombres de su ciudad hasta que muera, por cuanto cometió una vileza en Israel al prostituirse (znah) en casa de su padre. Así extirparás el mal de en medio de ti. Si alguien es sorprendido acostado con una mujer casada y con marido, ambos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer también. Así extirparás el mal de Israel”

De la porción que estamos estudiando se resalta como texto central el versículo 21 “y la apedrearán los hombres de su ciudad hasta que muera, por cuanto cometió una vileza en Israel al prostituirse (znah) en casa de su padre.

Fíjense que en estos pasajes antes mencionados, el hombre al encontrar que su esposa no era virgen, la aborrecía, la devolvía a la casa de su padre (“según el comentarista judío Rashi con el propósito de avergonzar a los padres por la mala crianza con que habían educado a su hija, la cual había sido factor importante en el hecho de que ella fuera capaz de cometer znut”), y era muerta por lapidación luego del juicio dado por el sanedrín, sistema vigente en el contexto de Mateo 19, es decir; en los tiempos de Jesús. En otras palabras amados hermanos, aquí Jesús está diciendo a los fariseos que ervat davar es “salvo por el caso de znut” y significa: que una vez que la esposa no fuera hallada virgen, el hombre la aborrecía públicamente y como consecuencia de haber cometido znut esta era muerta por lapidación, y una vez ocurrido esto, entonces el hombre viudo podía volver a casarse, o sea , en esta alegoría (Mateo 19:9) Jesús lo que está afirmando a los fariseos es “hasta que la muerte los separe” (ya que en todos los casos de “znut” la sentencia era una muerte irremisible; ojo digo “esta alegoría” ya que no se puede afirmar que Jesús estaba aprobando o promoviendo el apedreamiento, ya que esto fue cambiado, este punto es aclarado en las conclusiones2).

Ahora, para demostrar mi asertividad que en los tiempos de Jesús se podía apedrear, mencionaré los siguientes pasajes bíblicos “lo cual, en efecto, hice en Jerusalén, pues luego de recibir autorización de parte de los principales sacerdotes, no sólo encerré yo en cárceles a muchos de los santos, sino que deposité la piedrecita en contra cuando los mataban.” Esto es, una pequeña piedra que se usaba para votar en el Sanedrín Hechos 26:10.  El apedreamiento de Esteban “Y echándolo fuera de la ciudad, comenzaron a apedrearle; y los testigos pusieron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo” Hechos 7:58 Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio que persuadieron a la multitud; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. Hechos 14:19.

También destaca el versículo de Juan 18:31 “entonces Pilato les dijo: Llevadle vosotros, y juzgadle conforme a vuestra ley. Los judíos le dijeron: A nosotros no nos es licito dar muerte a nadie” aquí los fariseos estaban hablando acerca de su ley, no del derecho romano, es indebido pensar que los judíos estuvieran dando clases de derecho romano a Pilato; sino que, ellos por estar en víspera de Pesaj, no podían condenar a muerte a nadie, incluso si apedreaba a Jesús como varias veces lo intentaron, según Deuteronomio 17:7 la manos de los testigos primero y luego de la del todo el pueblo, quedaban impuros por siete días de esta manera, sin poder comer Pesaj (Pascua).

Y si se preguntan el porqué en varias oportunidades quisieron apedrear a Jesús y no lo hicieron, era porque temían del pueblo “Y si decimos "de los hombres", todo el pueblo nos apedreará, porque están persuadidos de que Juan era profeta” y si decían (los fariseos) eso de Juan el bautista cuanto más de Jesús, que muchos del pueblo le tenía como el Mesías prometido (como de hecho lo es).

¿Cómo sabemos que esta es la correcta interpretación? ¿Qué Jesús les soltó una alegoría a los fariseos, para darles una respuesta contundente y confrotativa a la Torah de Moisés? Enfoquémonos en lo siguiente, en el contexto que habla Jesús, se dirigía a los fariseos y a las multitudes, judíos casados con judías, factor importante para tomar en cuenta, ya que al pueblo y a los fariseos les hablaba enigmas “Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: "Abriré en parábolas (alegorías) mi boca; soltaré enigmas". Mateo 13:34-35, Salmos 78:2. Aquí la biblia que usé fue la textual, donde aparece la correcta traducción del salmo que es citado en Mateo, donde la palabra que aparece como enigma es “jidot” véase la parábola de Ezequiel 17:2-12 donde es una “parábola enigmática”, que si Hashem no la explicaba, nunca el pueblo de Israel la iba a entender, así hablaba Jesús a los fariseos y multitudes. Y les decía: A vosotros os ha sido dado el misterio del reino de Dios, pero los que están afuera reciben todo en parábolas Marcos 4:11. Él dijo: -- A vosotros os es dad conocer los misterios del reino de Dios, pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan Lucas 8:10.

Por otro lado, ¿cómo les hablaba a los discípulos?: “Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oír. Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos se lo explicaba todo en privadoMarcos 4:33. Por lo que la explicación de dicha alegoría de Mateo 5:32 y 19:9 es: Y en la casa, los discípulos le preguntaban otra vez acerca de esto. Y les dice: Cualquiera que repudie a su mujer y se case con otra, adultera con ella, y si ella repudia a su marido y se casa con otro, adultera. Marcos 10:10-12.

Lo que muchas personas no se han percatado, es que el apóstol Pablo realiza un midrash (interpretación) espectacular de la Torah del Mesías de Mateo 19 en 1 de Corintios 7, tomando en cuenta que el destinatario de esta carta era la Kehila (iglesia) de los corintios, constituida mayormente por gentiles, “Ahora, acerca de las cosas que escribisteis, bueno es para el hombre no tocar mujer. Pero por causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una su propio marido. El marido cumpla con la mujer lo debido, y asimismo también la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; e igualmente tampoco el marido tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os privéis el uno al otro, excepto de común acuerdo y por algún tiempo, para dedicaros a la oración, y luego volved a juntaros, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. Pero esto digo como concesión, no como mandato: Quisiera más bien que todos los hombres estuvieran como yo mismo, pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno de una clase, y otro de otra. Digo, pues, a los solteros y a las viudas: Bueno les fuera si permanecieran como yo, pero si carecen de dominio propio, cásense; porque mejor es casarse que quemarse. Y a los que se han casado, ordeno, no yo, sino el Señor, que la mujer no se separe del marido; y si llega a separarse, que permanezca sin casarse o se reconcilie con el marido; y al marido, que no abandone a la mujer.” 1Corintios 7:1-11

Me detengo a explicar un detalle lingüístico en el verso 11 en la parte que dice “y al marido que no abandone a su mujer” la palabra que aparece como abandone, es la palabra griega “aphiemi” y al hacer collar (rastrear la palabra) con ella nos lleva a la palabra hebrea “betetze” variante de la palabra “tetze” (véase génesis 35:18) que significa: salir, dejarla ir, despedirla, enviarla fuera, lo cual concuerda mayormente con la NVI y otros manuscritos de este verso: Sin embargo, si se separa, que no se vuelva a casar; de lo contrario, que se reconcilie con su esposo. Así mismo, que el hombre no se divorcie (no despida) de su esposa.

Y en este mismo capítulo 7, resalto como núcleo central los versículos 18-19 “¿Fue llamado alguno ya circuncidado? Quédese así. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino la observancia de los mandamientos de Elokim.”



De manera oportuna quiero hacer referencia del siguiente versículo, que a simple vista dirán ¿Qué tiene que ver con este tema?, Si encuentras delante de ti un nido de pájaro con polluelos o huevos, en cualquier árbol o en el suelo, y la madre está echada sobre los polluelos o sobre los huevos, no tomarás a la madre con las crías. Sin falta soltarás a la madre y podrás tomar para ti las crías, a fin de que te vaya bien y prolongues tus días Deuteronomio 22:6-7. El comentarista judío Rashi dice que si incluso que por un precepto fácil de cumplir, que no conlleva una pérdida monetaria, la Torah dice que hay que hacer “a fin de que te vaya bien y prolongues los días”, con mayor razón que esto aplica al respecto a la recompensa por el cumplimiento de preceptos difíciles.

Amados hermanos, según Pablo en 1 de Corintios 7:19 lo importante es cumplir los preceptos y mandamientos de Dios, aunque muchos pudieran catalogar como difíciles, pero en realidad no lo son: 1 Juan 5:3 “pues este es el amor a Dios: que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”, como es el mencionado por el Pablo en 1 de Corintios 7:10-11 “No mando yo sino el Señor (el Eterno)”, de no cumplir el mismo, perdemos la recompensa, comprometiendo nuestro olam aba (mundo venidero y vida eterna) ; obteniendo una desagradable consecuencia. “Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho conyugal sin mancilla, porque Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros.” Hebreos 13:4. “¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” 1Corintios 6:9-10

Observemos una realidad, en Venezuela el 50% de los venezolanos se divorcian después de 5 años de casados; mas del 10% de la población total venezolana actual se ha divorciado desde el año 2000, casi el 30% de los venezolanos casados se han divorciado de su primer matrimonio, en el 2012 por cada 3 matrimonios se realizaba un divorcio en el país. Por otro lado, en Israel la tasa de divorcios es inferior al 5%, dentro del cual, la porción que representa a los judíos practicantes es el 1,2%.  Ellos no tienen esta verdad como mandato de Elokim (no existe el divorcio), y su porcentaje de divorcio es ínfimo en comparación con las escalas mundiales de divorcio, imaginen: de tener ellos a Jesús como Mesías y sus enseñanzas, como nosotros, ese porcentaje matemáticamente tendería a desaparecer, cuanto más nosotros, al saber dicha verdad, no la podemos dejar pasar por desapercibida.

Para finalizar repito la enseñanza de Jesús de este tema, “lo que Dios unió al mismo yugo con la Torah del Mesías, no lo separe el hombre” esto es: “hasta que la muerte los separe”

Conclusiones:

Ø  2De lo anteriormente estudiado, Jesús en la explicación de las parábolas enigmáticas de Mateo 5:32 y 19:9 no menciona el apedreamiento, por tener dicha explicación un corte profético, es decir, en la época de Jesús estaba vigente según la Torah las competencias del sanedrín, pero luego de la muerte y resurrección de Mashiaj entra en vigencia una magnificación mencionada en Mateo 19:28 “Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en su trono de gloria, vosotros, los que me habéis seguido, también os sentaréis sobre doce tronos , para juzgar a las doce tribus de Israel.” Y en Juan  5:22 “Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio lo encomendó al Hijo,”. Dejando en claro, que no se está promoviendo el apedreamiento, por ser Mashiaj (el mesías) el ÚNICO que tiene la potestad de juzgar “Hermanos, no habléis mal unos de otros. El que habla mal del hermano, o juzga a su hermano, habla mal de la Ley y juzga a la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres hacedor de la Ley, sino juez. Uno solo es el Legislador y Juez, el que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres, que juzgas al prójimo?” Jacobo 4:11-12. Aunado a esto vemos uno de los principios fundamentales del matrimonio basado en la infinita misericordia del Eterno escrito por Rav Shaul en Efesios 5: “Maridos, amad a vuestras esposas, así como Mashiaj amó a la Kehila y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una kehila en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada. Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Mashiaj a la kehila; porque somos miembros de su cuerpo” lo cual hace mas improcedente el hecho de que Jesús estuviera promoviendo el apedreamiento y dejando en claro la inmanente misericordia de la Torah del Mesías.

Ø  El marido y la esposa están íntimamente ligados a la Torah del Mesías (1 Corintios 9:21), y el yugo que los une al matrimonio es ella misma, así que lo que Dios ató al mismo yugo con la Torah del Mesías no lo separe el hombre (Mateo 19).

Ø  Es un mandamiento de Elokim (Dios) (no existe el divorcio) 1 Corintios 7:10-11, Romanos 7:2-3.

Ø La única y exclusiva causa para la “separación” es la muerte, si este no es el caso, entonces tanto el divorciado y/o la divorciada y vueltos a casar, serán adúlteros.

Ø  Existe una desagradable consecuencia al no cumplir este mandato: Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lujuria, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas. En cuanto a esto, os advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5:19-21 Es imposible que los que una vez fueron iluminados, gustaron del don celestial, fueron hechos partícipes del Espíritu Santo y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndolo a la burla. La tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida y su fin es ser quemada. Hebreos 6:4-8 y como dije el juicio le pertenece a Jesús (Dios) “Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho conyugal sin mancilla, porque Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros.” Hebreos 13:4 Es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y "Si el justo con dificultad se salva, ¿qué pasará con el impío y el pecador?".


Referencias: Para el punto de las parábolas enigmáticas, se usó como referencia el capítulo 3 del libro “¿Bíblicamente existe el divorcio?” Del Lic. Alejandro Ramos y para la porción de la que hablo sobre el apedreamiento, el capítulo 2 de ese mismo libro. También se hizo uso del libro “Historia del pueblo judío en tiempos de Jesús” Volumen 2 de Emil Schürer, páginas 292-300, competencias del sanedrín. Además se hizo referencia al libro “La Torah con Rashi” tomo 5 y el texto de Mateo de Dutillet. Las parábolas enigmáticas y apedreamiento son temas que no profundice a cabalidad en este artículo; por lo que les invito a profundizar estos aspectos en las fuentes antes mencionadas.

Nota: A pesar de que en este artículo, en ocasiones, se haga uso de una terminología que podrían catalogar como judía o judío mesiánica (aunque se explica cada término en español), tanto el autor del libro “¿Bíblicamente existe el divorcio?” (Lic. Alejandro Ramos) como mi persona (Ing. Ricardo Soto), no somos judíos mesiánicos, ni compartimos esa filosofía.


Los comentarios expresados en este artículo son de exclusiva responsabilidad del Ing. Ricardo Soto.

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