El matrimonio y el divorcio en las escrituras. (Basado en
mi estudio de la parashat Ki-tetze: Cuando salgas. Actualizado: Abril 2017)
Introducción.
En esta oportunidad, luego de expresarles el pensamiento del verdadero amor plasmado en las Escrituras, en medio de
tantos temas interesantes que se encuentran en el antiguo testamento, el Eterno por mucho tiempo, inquieto mi
corazón para analizar a cabalidad el enfoque bíblico de este tema, el cual
se podría llamar “tabú” en las congregaciones. Esto se debe a que es muy poco
estudiado, controversial para algunos, y casi siempre que es tocado se basan en
una visión parcializada por estar o no a favor del mismo (y a veces dicha
visión está condicionada por la experiencia); pero en las escrituras, podemos
ver la importancia que nuestro Señor Jesús le dio, al
enseñárselo a sus discípulos de una
manera clara.
Es necesario antes de desarrollar el punto
del divorcio, hablar acerca de algunos principios basados en la Torah
(instrucciones del Eterno).
"No
cometerás adulterio", es un mandamiento bíblico que
prohíbe cualquier tipo de relación con la esposa de otro hombre y viceversa.
Tanto la mujer como el hombre que cometen esa ofensa, son igualmente culpables.
Esta violación se cuenta entre los pecados más graves. El pecado no es tanto
contra el esposo(a) de la mujer (hombre) infiel, sino contra Dios mismo, cuyos
preceptos y leyes han sido violados. Aún cuando no se trate de adulterio, la
Torá prohíbe la promiscuidad sexual y la condena como znut (prostitución-fornicación), ya que fue esa la
clase de conducta inmoral común entre aquellas naciones en cuyo seno vivieron
los israelitas y cuyas prácticas les fueron prohibidas. Contra ésta y las demás
formas de perversión sexual, la Torah amonesta con severidad: En ninguna de estas cosas os haréis impuros,
pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo expulso de
delante de vosotros, y también la tierra fue contaminada. Pero yo visité su
maldad, y la tierra vomitó a sus habitantes. Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis
ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que habita entre
vosotros (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella
tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada), no sea que
la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la
habitó antes que vosotros. Cualquiera
que haga alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hagan, serán
eliminadas (karet) de su pueblo. Guardad, pues, mi ordenanza, y no sigáis
ninguna de estas costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, para
que no os contaminéis en ellas. Yo, El Señor vuestro Dios".
Por otra parte, expondré el versículo
de Deuteronomio 24:1 “Cuando alguien toma
una mujer y se casa con ella, si no le agrada por haber hallado en ella alguna
cosa indecente (reprochable1), le escribirá carta de divorcio, se la
entregará en la mano y la despedirá de su casa”, ahora bien tomando en cuenta el contenido profético y mesiánico de lo dicho
por Isaías 42:21 “Hashem se complació por
causa de su justicia en hacer la ley grande y gloriosa”, puedo afirmar que esta
instrucción anterior de Deuteronomio 24, fue magnificada con la venida de el
Señor Jesús; quien vino a Magnificar la Torah y además, es el profeta a quien
Moisés mismo dijo a el oiréis.
Haciendo conexión con
el nuevo testamento, en una ocasión los fariseos se le acercaron a Jesús y
disputaron acerca de este pasaje, Deuteronomio 24:1; este episodio se encuentra
registrado en Mateo 19:1-12 el cual les expondré a continuación:
Aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, se alejó de Galilea y
fue a las regiones de Judea, al otro lado del Jordán. Lo siguieron grandes
multitudes, y los sanó allí. Entonces se le acercaron los fariseos, tentándolo
y diciéndole: -- ¿Está permitido al hombre repudiar a su mujer por cualquier
causa? Él, respondiendo, les dijo: -- ¿No habéis leído que el que los hizo al
principio, "hombre y mujer los hizo", y dijo: "Por esto el
hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne"?
Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios unció al mismo yugo no lo separe el hombre.
Mat 19:1-6.
En este momento me
detengo para hablar acerca de un detalle lingüístico que se observa en el
versículo, que lo registra la textual y el texto griego “lo que Dios unció
al mismo yugo no lo separe el hombre”. Nos podemos preguntar ¿bajo qué
yugo une Dios a la pareja una vez casada? Leamos el Midrash (explicación) del apóstol Pablo en Romanos donde utiliza
la analogía del matrimonio. Romanos
7:1-3
“¿Acaso ignoráis, hermanos (hablo
con los que conocen Torah), que la Torah (ley) se enseñorea del hombre entre
tanto que este vive? Porque la mujer casada está sujeta (atada) por la Torah al marido mientras este vive; pero si
el marido muere, ella queda libre de la ley que la unía a su marido. Así que, si en vida del marido se une a
otro hombre, será llamada adúltera; pero si su marido muere, es libre de esa
ley, de tal manera que si se une a otro marido, no será adúltera.” Aunado a esto vayamos al pasaje de 1era
Corintios 9:21: a los que están sin
Torah, como sin Torah (aunque no estoy
sin la Torah de Dios, sino bajo (íntimamente ligado) la Torah del Mesías)
para ganar a los que están sin Torah. Amados hermanos queda en evidencia
cual es el Yugo entre marido y mujer que hablaba Jesús Rabenu (nuestro grande maestro);
la mujer está atada por la Torah del
Mesías al marido, mientras este vive, pero si este muere puede casarse con
quien quiera (siempre y cuando sea en el Señor 1 Corintios 7:39-40) y de este modo no será adúltera.
Luego de dar la
respuesta a la pregunta planteada, continúo con la disputa acerca del tema del
divorcio en Mateo 19:6-12 “Le dijeron: --
¿Por qué, pues, mandó Moisés darle carta de divorcio y repudiarla? Él les dijo:
-- Por la dureza de vuestro corazón,
Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Y
yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, a no ser por causa de
fornicación, y se casa con otra, adultera. Le dijeron sus discípulos: -- Si así
es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él
les dijo: -- No todos son capaces de cumplir este precepto, sino aquellos a
quienes es dado. Hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay
eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos
se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de
recibir esto, que lo reciba.”
Existen estudios que
se basan en las interpretaciones del talmud. En el tiempo del segundo templo había dos
interpretaciones principales de la palabra “reprochable1” (Devarim 24:1), en hebreo “ervat” que significa “desnudez”, “desgracia”,
“defecto”, “indecencia”, “inmundicia”, “confusión”, “descubierto”, “vergüenza”, “impureza”,
“promiscuidad”. Ahora entendamos por que los fariseos le preguntan a Rabí
Jesús: ¿Es lícito al hombre
repudiar a su mujer por cualquier causa?”, esto es debido a
que dependiendo de la interpretación que le dieran a “ervat davar”, por su pluralidad de significados, se daba a conocer
cuál era la causa, y si es que esta existiere. Como dije, había dos
interpretaciones principales para el tiempo del segundo templo.
Por un lado tenemos la interpretación de la casa
de Hillel que dice que se puede despedir a una mujer por cualquier cosa que
cause molestia en el esposo, incluso si ella fracasa en la cocina. La casa de
Shamai era más estricta, sólo permitía divorcio cuando había un comportamiento
sexual indecente o desviación sexual en la mujer. Según este ultimo dice que
“ervat davar” no se refiere fornicación (znut) anterior al matrimonio o al
adulterio (naaf) durante el
desposorio o el matrimonio, sino a una desviación sexual de la mujer muy
desagradable para el esposo, de la misma manera que los excrementos puestos en
el suelo, dentro o cerca del campamento de guerra santo, causarían disgusto a
la Presencia divina. Inclusive existe otra posición de Akiva que dice que si se
consigue una mujer más bonita que su esposa podía despedirla y casarse con
aquella mujer de bello aspecto.
Razonemos ahora la
respuesta del mesías en Mateo 19:9: Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, a no ser por causa de
fornicación (znut), y se casa con otra, adultera. Tengamos algo claro, la respuesta que da Rabí Yeshua (Jesús el
grande-maestro) no es dando apoyo a ninguna de las causas expuestas por Shamai
ni Hillel, mucho menos la posición de Akiva. ¿Por qué afirmo esto con
seguridad? Recordemos el episodio de la samaritana donde declara: que el mesías
venia a aclarar todas las cosas y además Jesús dice: Mi doctrina no es mía,
sino de aquel que me envió. Jn 7:16 y también: Entonces entendieron que no les había dicho
que se guardaran de la levadura del pan, sino
de la doctrina de los fariseos y
de los saduceos Mt 16:12. En
este orden de ideas es impensable e inaudito que Jesús estuviera apoyando
alguna de las posiciones de los “sabios judios”, sino dándole la correcta interpretación (magnificando) a la Torah.
Otros estudios se enfocan en dar explicación a la
frase de Mateo 19:9 “a no ser por causa de fornicación” (la cual en breve le daré una
solución) pero todos esos estudios concuerdan en que esta frase es la única
condicionante para “volver a casarse” y no adulterar. Estos, afirman que solo
se puede divorciar o separarse por causa de infidelidad o adulterio, lo cual se
descarta a nivel peshat (“literal”), tanto del griego como del hebreo en Mateo de Dutillet, ya que la palabra
utilizada en este texto en hebreo es “znut” y no “naaf” y en griego “porneia” y
no “mochieia”.
Observemos: La
palabra “znah” raíz de “znut” aparece 20
veces en la Torah (los 5 primeros libros de la Biblia) de las 93 que aparece en
toda la tanak (antiguo testamento) y en
todos los casos se refiere a fornicación y prostitución. Dejando claro que es
el Mesías mismo es el que declara “salvo por causa de znut”.
Haciendo un collar
(rastrear la palabra) con la palabra “znah” para darle luz a este asunto, me
consigo con una cita bíblica donde están contenidos algunos casos de “znut” , leamos
Deuteronomio 22:13-22 “Cuando alguien tome
mujer y la desprecie después de haberse llegado a ella, le atribuya faltas que
den que hablar, y diga: "A esta mujer tomé y, al llegarme a ella, no la
hallé virgen", entonces el padre y la madre de la joven tomarán las
señales de su virginidad y las llevarán a los ancianos, a la puerta de la
ciudad. El padre de la joven dirá a los ancianos: "Yo di mi hija a este
hombre por mujer, y él la menosprecia; ahora le atribuye faltas que dan que
hablar, diciendo: 'No he hallado virgen a tu hija'. Pero ved aquí las señales
de la virginidad de mi hija". Y extenderán la vestidura delante de los
ancianos de la ciudad. Entonces los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y
lo castigarán, multándolo con cien piezas de plata, las cuales darán al padre
de la joven, por cuanto esparció mala fama sobre una virgen de Israel. Ella
seguirá siendo su mujer, y él no podrá despedirla en toda su vida. "Pero
si resulta ser verdad que no se halló virginidad en la joven, entonces la
sacarán a la puerta de la casa de su padre,
y la apedrearán los hombres de su ciudad hasta que muera, por cuanto cometió
una vileza en Israel al prostituirse (znah) en casa de su padre. Así extirparás el mal de en medio de ti. Si alguien es sorprendido
acostado con una mujer casada y con marido, ambos morirán, el hombre que se
acostó con la mujer, y la mujer también. Así extirparás el mal de Israel”
De la porción que
estamos estudiando se resalta como texto central el versículo 21 “y la
apedrearán los hombres de su ciudad hasta que muera, por cuanto cometió una
vileza en Israel al prostituirse (znah) en casa de su padre.
Fíjense que en estos
pasajes antes mencionados, el hombre al encontrar que su esposa no era virgen,
la aborrecía, la devolvía a la casa de su padre (“según el comentarista judío Rashi con el propósito de avergonzar a los
padres por la mala crianza con que habían educado a su hija, la cual había sido
factor importante en el hecho de que ella fuera capaz de cometer znut”), y era muerta por lapidación luego del
juicio dado por el sanedrín, sistema
vigente en el contexto de Mateo 19, es decir; en los tiempos de Jesús. En otras palabras amados hermanos, aquí
Jesús está diciendo a los fariseos que ervat davar es “salvo por el caso de
znut” y significa: que una vez que la esposa no fuera hallada virgen, el
hombre la aborrecía públicamente y como consecuencia de haber cometido znut
esta era muerta por lapidación, y una vez ocurrido esto, entonces el hombre
viudo podía volver a casarse, o sea , en
esta alegoría (Mateo 19:9) Jesús lo que está afirmando a los fariseos es “hasta que la muerte los separe” (ya que en
todos los casos de “znut” la sentencia era una muerte irremisible; ojo digo
“esta alegoría” ya que no se puede afirmar que Jesús estaba aprobando o
promoviendo el apedreamiento, ya que esto fue cambiado, este punto es aclarado
en las conclusiones2).
Ahora, para
demostrar mi asertividad que en los tiempos de Jesús se podía apedrear,
mencionaré los siguientes pasajes bíblicos “lo cual, en efecto,
hice en Jerusalén, pues luego de recibir autorización de parte de los
principales sacerdotes, no sólo encerré yo en cárceles a muchos de los santos,
sino que deposité la piedrecita en contra cuando
los mataban.” Esto es, una pequeña piedra que se usaba para votar
en el Sanedrín Hechos 26:10. El
apedreamiento de Esteban “Y echándolo fuera de la ciudad, comenzaron
a apedrearle; y los testigos pusieron sus mantos a los pies de un joven
llamado Saulo” Hechos 7:58 Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio que persuadieron a
la multitud; apedrearon a Pablo y lo
arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. Hechos 14:19.
También destaca el versículo de Juan 18:31 “entonces Pilato les dijo: Llevadle vosotros, y juzgadle conforme a
vuestra ley. Los judíos le dijeron: A nosotros no nos es licito dar muerte a
nadie” aquí los fariseos estaban hablando acerca de su
ley, no del derecho romano, es indebido pensar que los judíos estuvieran dando
clases de derecho romano a Pilato; sino que, ellos por estar en víspera de
Pesaj, no podían condenar a muerte a nadie, incluso si apedreaba a Jesús como
varias veces lo intentaron, según Deuteronomio 17:7 la manos de los testigos primero y luego de la del todo el pueblo, quedaban impuros por siete días de esta
manera, sin poder comer Pesaj (Pascua).
Y si se preguntan el
porqué en varias oportunidades quisieron apedrear a Jesús y no lo hicieron, era
porque temían del pueblo “Y si decimos
"de los hombres", todo el
pueblo nos apedreará, porque están persuadidos de que Juan era profeta”
y si decían (los fariseos) eso de Juan
el bautista cuanto más de Jesús, que muchos del pueblo le tenía como el Mesías
prometido (como de hecho lo es).
¿Cómo sabemos que esta es la correcta interpretación? ¿Qué Jesús les
soltó una alegoría a los fariseos, para darles una respuesta contundente y
confrotativa a la Torah de Moisés? Enfoquémonos en lo siguiente, en el contexto que habla Jesús, se
dirigía a los fariseos y a las multitudes, judíos casados con judías, factor
importante para tomar en cuenta, ya que al pueblo y a los fariseos les hablaba
enigmas “Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba, para que
se cumpliera lo que dijo el profeta: "Abriré en parábolas (alegorías) mi boca; soltaré enigmas". Mateo 13:34-35, Salmos 78:2. Aquí
la biblia que usé fue la textual, donde aparece la correcta traducción del
salmo que es citado en Mateo, donde la palabra que aparece como enigma es
“jidot” véase la parábola de Ezequiel 17:2-12 donde es una “parábola
enigmática”, que si Hashem no la explicaba, nunca el pueblo de Israel la iba a
entender, así hablaba Jesús a los fariseos y multitudes. Y les decía: A vosotros os ha sido dado el misterio del reino de Dios,
pero los que están afuera reciben todo en parábolas Marcos 4:11.
Él dijo: -- A vosotros os es dad conocer los misterios del reino de Dios, pero
a los otros por parábolas, para que viendo no vean y oyendo no
entiendan Lucas 8:10.
Por otro lado, ¿cómo les hablaba a los discípulos?: “Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que
podían oír. Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos se lo explicaba todo en privado” Marcos 4:33. Por lo que la explicación de dicha alegoría de Mateo 5:32 y 19:9 es:
Y en la casa, los
discípulos le preguntaban otra vez acerca de esto. Y les dice: Cualquiera que repudie a su
mujer y se case con otra, adultera con ella, y si ella repudia a su marido y se casa con otro, adultera. Marcos 10:10-12.
Lo que muchas personas no se han percatado, es
que el apóstol Pablo realiza un midrash (interpretación) espectacular de la
Torah del Mesías de Mateo 19 en 1 de Corintios 7, tomando en cuenta que el
destinatario de esta carta era la Kehila (iglesia) de los corintios,
constituida mayormente por gentiles, “Ahora,
acerca de las cosas que escribisteis, bueno es para el hombre no tocar mujer.
Pero por causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una
su propio marido. El marido cumpla con la mujer lo debido, y asimismo también
la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino
el marido; e igualmente tampoco el marido tiene potestad sobre su propio
cuerpo, sino la mujer. No os privéis el uno al otro, excepto de común acuerdo y
por algún tiempo, para dedicaros a la oración, y luego volved a juntaros, para que
no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. Pero esto digo como
concesión, no como mandato: Quisiera más bien que todos los hombres estuvieran
como yo mismo, pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno de una clase, y
otro de otra. Digo, pues, a los solteros y a las viudas: Bueno les fuera si
permanecieran como yo, pero si carecen de dominio propio, cásense; porque mejor
es casarse que quemarse. Y a los que se han casado, ordeno, no yo, sino el Señor,
que la mujer no se separe del marido; y si llega a separarse, que permanezca
sin casarse o se reconcilie con el marido; y al marido, que no abandone a la
mujer.” 1Corintios
7:1-11
Me detengo a explicar un detalle lingüístico en
el verso 11 en la parte que dice “y al marido que no abandone a su mujer” la
palabra que aparece como abandone, es la palabra griega “aphiemi” y al hacer
collar (rastrear la palabra) con ella nos lleva a la palabra hebrea “betetze” variante de la palabra “tetze” (véase génesis 35:18) que
significa: salir, dejarla ir, despedirla, enviarla fuera, lo cual concuerda
mayormente con la NVI y otros manuscritos de este verso: “Sin embargo, si se separa, que no se vuelva a
casar; de lo contrario, que se reconcilie con su esposo. Así mismo, que el hombre no se divorcie (no despida) de su esposa.”
Y en este mismo capítulo 7, resalto como núcleo
central los versículos 18-19 “¿Fue llamado alguno ya circuncidado?
Quédese así. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es, y la
incircuncisión nada es, sino la observancia de los mandamientos de Elokim.”
De manera oportuna quiero hacer referencia del
siguiente versículo, que a simple vista dirán ¿Qué tiene que ver con este
tema?, Si encuentras delante de ti un
nido de pájaro con polluelos o huevos, en cualquier árbol o en el suelo, y la
madre está echada sobre los polluelos o sobre los huevos, no tomarás a la madre
con las crías. Sin falta soltarás a la madre y podrás tomar para ti las crías, a fin de que te vaya bien y prolongues tus
días Deuteronomio 22:6-7. El comentarista judío Rashi dice que si
incluso que por un precepto fácil de cumplir, que no conlleva una pérdida
monetaria, la Torah dice que hay que hacer “a fin de que te vaya bien y
prolongues los días”, con mayor razón que esto aplica al respecto a la
recompensa por el cumplimiento de preceptos difíciles.
Amados hermanos, según Pablo en 1 de Corintios 7:19
lo importante es cumplir los preceptos y mandamientos de Dios, aunque muchos
pudieran catalogar como difíciles, pero en realidad no lo son: 1 Juan 5:3 “pues este es el amor a Dios: que
guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”, como
es el mencionado por el Pablo en 1 de Corintios 7:10-11 “No mando yo sino el Señor (el Eterno)”, de no cumplir el mismo, perdemos la recompensa, comprometiendo nuestro
olam aba (mundo venidero y vida eterna) ; obteniendo una desagradable
consecuencia. “Honroso sea en todos
el matrimonio y el lecho conyugal sin mancilla, porque Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros.” Hebreos 13:4. “¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No
erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los
afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los
borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”
1Corintios 6:9-10
Observemos una realidad, en Venezuela el 50% de los
venezolanos se divorcian después de 5 años de casados; mas del 10% de la
población total venezolana actual se ha divorciado desde el año 2000, casi el
30% de los venezolanos casados se han divorciado de su primer matrimonio, en el
2012 por cada 3 matrimonios se realizaba un divorcio en el país. Por otro lado,
en Israel la tasa de divorcios es inferior al 5%, dentro del cual, la porción
que representa a los judíos practicantes es el 1,2%. Ellos no tienen esta verdad como mandato de Elokim (no existe el divorcio), y su porcentaje
de divorcio es ínfimo en comparación con las escalas mundiales de divorcio, imaginen:
de tener ellos a Jesús como Mesías y sus enseñanzas, como nosotros, ese
porcentaje matemáticamente tendería a desaparecer, cuanto más nosotros, al saber dicha verdad, no la podemos
dejar pasar por desapercibida.
Para finalizar repito la enseñanza de Jesús de este
tema, “lo que Dios unió al mismo yugo con
la Torah del Mesías, no lo separe el hombre” esto es: “hasta que la muerte los
separe”
Conclusiones:
Ø 2De lo anteriormente
estudiado, Jesús en la explicación de las parábolas enigmáticas de Mateo 5:32 y
19:9 no menciona el apedreamiento, por tener dicha explicación un corte
profético, es decir, en la época de Jesús estaba vigente según la Torah las
competencias del sanedrín, pero luego de la muerte y resurrección de Mashiaj
entra en vigencia una magnificación mencionada en Mateo 19:28 “Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en
la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en su trono de gloria,
vosotros, los que me habéis seguido,
también os sentaréis sobre doce tronos , para juzgar a las doce tribus de
Israel.” Y en Juan 5:22 “Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio lo encomendó al Hijo,”. Dejando
en claro, que no se está promoviendo el apedreamiento, por ser Mashiaj (el
mesías) el ÚNICO que tiene la
potestad de juzgar “Hermanos, no habléis
mal unos de otros. El que habla mal del hermano, o juzga a su hermano, habla
mal de la Ley y juzga a la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres hacedor de la
Ley, sino juez. Uno solo es el
Legislador y Juez, el que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres, que
juzgas al prójimo?” Jacobo 4:11-12. Aunado a esto vemos uno de los principios fundamentales del matrimonio
basado en la infinita misericordia del Eterno escrito por Rav Shaul en
Efesios 5: “Maridos, amad a vuestras
esposas, así como Mashiaj amó a la Kehila y se dio a sí mismo por ella, para santificarla,
habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de
presentársela a sí mismo, una kehila en toda su gloria, sin que tenga mancha ni
arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada. Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus
propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y
lo cuida, así como también Mashiaj a la kehila; porque somos miembros de su
cuerpo” lo cual hace mas improcedente el hecho de que Jesús estuviera
promoviendo el apedreamiento y dejando en claro la inmanente misericordia de la
Torah del Mesías.
Ø El marido y la esposa están íntimamente ligados a la
Torah del Mesías (1 Corintios 9:21), y el yugo que los une al
matrimonio es ella misma, así que lo que Dios
ató al mismo yugo con la Torah del Mesías no lo separe el hombre (Mateo 19).
Ø Es un mandamiento de Elokim (Dios) (no existe el
divorcio) 1 Corintios 7:10-11, Romanos 7:2-3.
Ø La única y exclusiva causa para la “separación” es la
muerte, si este no es el caso, entonces tanto el divorciado y/o la divorciada y
vueltos a casar, serán adúlteros.
Ø Existe una desagradable consecuencia al no cumplir este
mandato: Manifiestas son las obras de
la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lujuria,
idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas,
divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas
semejantes a estas. En cuanto a esto, os
advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas
5:19-21 Es imposible que los que una vez fueron iluminados,
gustaron del don celestial, fueron hechos partícipes del Espíritu Santo y
asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero,
y recayeron, sean otra vez renovados
para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y
exponiéndolo a la burla. La tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae
sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada,
recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada,
está próxima a ser maldecida y su fin es ser quemada. Hebreos 6:4-8 y como dije el juicio le pertenece a Jesús (Dios) “Honroso
sea en todos el matrimonio y el lecho conyugal sin mancilla, porque Dios juzgará a los fornicarios y
adúlteros.” Hebreos 13:4 Es tiempo de que el juicio
comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál
será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y "Si el justo con dificultad se salva,
¿qué pasará con el impío y el pecador?".
Referencias: Para el punto de las
parábolas enigmáticas, se usó como referencia el capítulo 3 del libro “¿Bíblicamente existe el divorcio?” Del Lic. Alejandro Ramos y para la
porción de la que hablo sobre el apedreamiento, el capítulo 2 de ese mismo
libro. También se hizo uso del libro “Historia del pueblo judío en tiempos de Jesús” Volumen 2 de Emil Schürer, páginas 292-300, competencias del sanedrín. Además se
hizo referencia al libro “La Torah con
Rashi” tomo 5 y el texto de Mateo de
Dutillet. Las parábolas enigmáticas y apedreamiento son temas que no
profundice a cabalidad en este artículo; por lo que les invito a
profundizar estos aspectos en las fuentes antes mencionadas.
Nota: A pesar de que en este
artículo, en ocasiones, se haga uso de una terminología que podrían catalogar
como judía o judío mesiánica (aunque se explica cada término en español), tanto
el autor del libro “¿Bíblicamente existe el
divorcio?”
(Lic. Alejandro Ramos) como mi persona (Ing. Ricardo Soto), no somos judíos
mesiánicos, ni compartimos esa filosofía.
Los comentarios expresados
en este artículo son de exclusiva responsabilidad del Ing. Ricardo Soto.